Los movimientos vecinales han tenido un papel fundamental en la transformación de la ciudad de Zaragoza

Las asociaciones de vecinos como elementos de participación democrática, la herramienta fundamental para trasladar las necesidades de los vecinos a las instituciones son algunas de las ideas que se han puesto sobre la mesa en una nueva sesión del VII Seminario de Municipalismo en la que se ha recorrido el movimiento vecinal durante los 35 años de ayuntamientos democráticos. La jornada se ha celebrado en la Unión Vecinal Cesaraugusta con la participación de su presidente, Manuel Ortiz; el presidente de la Asociación de Exconcejales Democráticos, Luis García-Nieto; el concejal del PP, Ángel Lorén, y el sociólogo Juan Pradas.

Manuel Ortiz ha iniciado su intervención recordando cómo, a pesar de los años y las reivindicaciones, la financiación local sigue siendo la asignatura pendiente y, en esta última etapa, sin apenas inversión. Esta situación “es la que debería preocupar a los políticos, de cara a los próximos años” y ha mencionado el deterioro de la prestación de servicios que como ciudadanos “no estamos dispuestos a que suceda, ya que Zaragoza ha logrado tener una gran calidad en sus servicios públicos”. En este sentido, ha mostrado su preocupación por la repercusión que puede tener en ello la aplicación de la Ley de Administración Local y por la Ley de Capitalidad aprobada por el Gobierno de Aragón.

La necesidad de dialogar, de reclamar y de potenciar el movimiento vecinal deben estar presentes en la sociedad actual, tal y como ha resaltado el presidente de la Asociación de Exconcejales, Luis García-Nieto. También se ha referido a la evolución de la ciudad de Zaragoza, cómo ha ido cambiando desde las primeras elecciones democráticas, “algo que se ha conseguido con todos los partidos políticos” y las dificultades que esto supondría en este momento, “poner de acuerdo no solo a los políticos sino también a los ciudadanos”. Y en opinión de García-Nieto, “este país no está funcionando”.

Ángel Lorén ha hablado de “agotamiento” de las bases que se pusieron en las primeras elecciones democráticas después de 35 años en los que la ciudad se ha transformado, “igual que la sociedad, que se ha modernizado y que es modélica en el mundo”. En este sentido, ha aludido a la situación actual, a la falta de credibilidad del sistema debido a la crisis económica y a su repercusión en la sociedad. Lorén se ha referido al futuro del que ha dicho que será “mucho más transparente, más participativo y en el que se opinará mucho más”. Además, ha subrayado su preocupación por la falta de participación, actualmente, en los “órganos que les ofrece la sociedad, como son los colectivos y movimientos sociales y vecinales” ha apelado a la puesta en valor del modelo de sociedad actual.

El sociólogo Juan Pradas ha sido el encargado de cerrar la mesa de debate, celebrada en la Unión Vecinal Cesaragusta, haciendo un repaso a la participación ciudadana y al hecho de que los jóvenes no se sientan representados por los partidos políticos y movimientos vecinales. “Hay mucha filosofía y poca política del día a día, de los verdaderos problemas de los ciudadanos”, ha comentado. Además, ha mostrado su escepticismo sobre el alcance que pueden tener los movimientos sociales que están surgiendo actualmente y a su entrada en la política. No obstante, ha destacado que hay cosas “muy valiosas, pero es necesario hacer un nexo entre quienes llevan años trabajando en el movimiento vecinal y las nuevas tendencias”.

El presidente de la Asociación de Exoncejales, Luis García-Nieto, entregó la placa “35 Años de Ciudad” al presidente de la Unión Vecinal Cesaraugusta, Manuel Ortiz, por su colaboración en la organización del VII Seminario de Municipalismo.